Existen pruebas de que la insulina alta, glucosa alta y la inflamación crónica puede afectar favoreciendo la promoción y progresión de muchos tipos de células cancerosas. En muchos tipos de tumores las mitocondrias se degradan y por lo tanto dependen únicamente de la glucogénesis para crecer. Esto se llama el efecto Warburg. Estudios han probado que personas con glucosa alta desarrollan más cáncer y que personas con cáncer e hiperglucemia tienen una tasa de sobrevivencia más baja. Si reducimos los niveles de glucosa podemos literalmente matar el cáncer de hambre. La razón: las células del cáncer utiliza la glucosa como fuente principal de energía. En los años 80 se realizaron estudios en animales en los que se demostraron que una dieta cetogénica era capaz de reducir el tamaño del tumor en ratones, mientras que en investigaciones más recientes se ha observado que dietas altas en grasas y bajas en carbohidratos pueden favorecer la contención del tumor en seres humanos. Existe una evidencia científica emergente prometedora que justifica el establecimiento de ensayos clínicos y una investigación más profunda sobre el tema. Las células cancerígenas están siempre en modo “crecimiento”, y al disponer de poca glucosa se debilitan (estudio, estudio, estudio). El beta hidroxibutirato (o BHB, el principal cuerpo cetónico) inhibe el crecimiento de células cancerígenas incluso sin reducir la glucosa (estudio). Según un estudio: “Esto sugiere que los cuerpos cetónicos por sí mismos poseen efectos antitumorales, y que quizá los beneficios de las dietas cetogénicas estén mediados, en parte, por estos cuerpos cetónicos“.
La dieta cetogénica no se tiene que considerar como una dieta para perder peso, sino más bien una dieta para la reeducación metabólica. En muchos casos esto lleva a una pérdida natural de peso (estudio). Se ha visto en muchos estudios que el efecto de pérdida de peso es igual o superior a otras dietas tradicionales (estudio), pero la reeducación metabólica tiene un efecto a mucho más largo plazo. El efecto de la dieta cetogénica más impactante se ve en la sensación de saciedad que provoca debido a una digestión más lenta de las grasas (estudio). El aumento de cuerpos cetónicos en sangre también tiene un efecto en la disminución de la sensación de hambre, lo cual disminuye notablemente la ansiedad asociada a las dietas de pérdida de peso.
Tenga en cuenta que, más que restringir el consumo de carbohidratos, más rápido vamos a entrar en cetosis, y temporalmente la disminución de abajo a sólo 15 gramos de carbohidratos por día se recomienda a menudo para ayudar a acelerar este proceso y minimizar ceto los síntomas de la gripe. En sólo cuestión de días, los síntomas como el hambre, la fatiga y baja energía normalmente desaparecen como el cuerpo de las transiciones a la cetosis y comienza la quema de grasa en lugar de azúcar.
Certain studies suggest that keto diets may “starve” cancer cells. A highly processed, pro-inflammatory, low-nutrient foods can feed cancer cells causing them to proliferate. What’s the connection between high-sugar consumption and cancer? The regular cells found in our bodies are able to use fat for energy, but it’s believed that cancer cells cannot metabolically shift to use fat rather than glucose. (11)
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