Preparación: Empezamos sacando el pollo de la nevera al menos una hora antes de cocinarlo, para que esté a temperatura ambiente. Precalentamos el horno a 220ºC o 225ºC. En un bol mezclamos la sal, la pimienta y el tomillo. Repartimos 2/3 partes de esta mezcla por la superficie de todo el pollo, masajeando con las manos para que se impregne bien. El resto de la mezcla la juntamos con el ajo aplastado y la nuez de mantequilla. Untamos el interior del pollo con esta mezcla. Las dos cucharaditas de mantequilla las repartimos sobre el pollo. Si queréis, podéis atar el pollo con un trozo de bramante para que las alas y los muslos queden más pegados al cuerpo. En una bandeja que pueda ir al horno ponemos el pollo apoyado sobre un lado (si la bandeja es pequeña ira mejor pues quedará más fácilmente apoyado). Lo horneamos 25 minutos, cuando haya transcurrido la mitad de este tiempo podéis sacar el pollo para salsearlo con los jugos que se habrán formado, pero sin cambiarlo de posición. Pasado este tiempo, lo volvemos a sacar y lo colocamos del otro lado. Podemos añadir un chorrito de agua, lo regamos y horneamos otros 25 minutos. A media cocción sacamos de nuevo el pollo y repetimos la operación de salsearlo, de nuevo sin cambiarlo de postura. Pasado este tiempo colocamos el pollo con el dorso hacia abajo. Regamos y lo ponemos de nuevo quince minutos más. Lo sacamos, le damos la vuelta y o dejamos quince minutos más. Dejamos reposar tapado unos 10 minutos antes de servir.
A strict keto diet requires as little as 20 grams of net carbs per day in order to sustain weight loss. If that sounds restrictive, that's because it is. 20 grams is less carbs than what you'd find in one medium-sized apple, for perspective. On the keto diet, 80 percent of the diet is comprised of fat, 15 percent is protein, and a mere 5 percent of calories come from carbohydrates. Other low-carb diets calls for 20 to 60 grams of carbs a day, while the average person's diet is comprised of 55 percent carbohydrates, 30 percent fat, and 15 percent protein.
Many keto fans who don't have epilepsy or diabetes report feeling sharper and more energetic on the diet. Some competitive athletes are also convinced that following a keto plan helps them perform. Ultra-marathoner Zach Bitter, the world record holder for the longest distance run in 12 hours, has said that going keto helped him achieve record-breaking athletic performances.

El documental apareció por primera vez en Netflix el año pasado y el nuevo presidente de la AMA, Tony Bartone, aseguró estar preocupado por los malos efectos que pudiera tener en los "miembros más vulnerables" de la sociedad. "Todos y absolutamente todos los medios de comunicación deben tener una actitud responsable al tratar de difundir mensajes sobre el bienestar personal y la salud", añadió Bartone. "Netflix debería ser más responsable. No deberían emitirlo, el riesgo de desinformación es demasiado grande", recalcó.


Combina y alimenta su cerebro: las cetonas proporcionan un impacto inmediato de energía para su cerebro y hasta el 70% de las necesidades energéticas de su cerebro cuando limita los carbohidratos. La grasa también alimenta tu cerebro y lo mantiene fuerte. Su cerebro tiene al menos un 60% de grasa, por lo que necesita un montón de grasas buenas para mantenerlo en funcionamiento. Los ácidos grasos esenciales, como los omega-3, ayudan a que el cerebro crezca y se desarrolle, mientras que las grasas saturadas mantienen la mielina, la capa de aislamiento alrededor del cerebro, fuerte para que las neuronas puedan comunicarse entre sí.
Hola Merche, muchas felicidades por animarse. Si puede cocinar con cebolla. La cebolla tiene muy pocas calorías, de 100 gramos solo tienen 40 calorías y de esos solo 7.3 de carbohidratos netos. El aguacate si puede comerlo, es parte esencial de la dieta cetogénica, el aguacate es un alimento alto en grasas buenas. 100 gramos de aguacate contienen 15 gramos de grasas es decir 135 calorías de grasas (15gramos x 9 calorías = 135 calorías). Saludos
Muchas gracias Marcos; desde hace un mes que leo tu blog y la verdad es que tus post son siempre muy completos con la inclusión de artículos y revisiones, cambiaste mi manera de ver la nutrición y mi forma de alimentarme, desde que he seguido tus consejos ya baje 6 kilos!!! Estoy muy agradecida 😀 muchas gracias. Esta vez quiero iniciar con un periodo de cetosis, y tu menú me cae como anillo al dedo, por que de repente se acaban las ideas y en ocasiones es difícil por lo antojos de los carbohidratos, pero si se puede. Muchas gracias Marcos!!!! Soy tu fan.
Hola, compré el plan revolucionario y aún no lo he hecho, no hago nada de deporte. Hice la dieta cetogenica de Carlos Abhesera y perdí peso que recuperé al dejarla. El colesterol apareció por primera vez en mis análisis y me asusté. Lo compraré y haré seguro, tengo 44 años y llevo toda la vida haciendo dieta, dos embarazos que me dejaron con kilos de más. Mido 1’70 y peso 71 kg. Mi idea es volver a mis 62 aunque con 65 ya estaría más que satisfecha. Mis rodillas vuelven a estar muy mal, hinchadas, líquido y dolor…
llevo casi 3 meses con dieta cetogenica, con resultados excelentes, ya casi llego a mi objetivo, me da miedo dejar la dieta, no quiero rebotar, por otro lado es ir contra de las costumbres de la mayoria de las personas en un inicio mi familia comia lo mismo que yo, ahora ya no me acompañan tengo que hacer 2 tipos de comida. al llegar a mi peso que régimen debo seguir?
Como te hemos dicho, la dieta cetogénica tiene muy poco consumo de hidratos de carbono, por lo que también deberás olvidarte de los alimentos que tengan un alto índice glucémico, esto quiere decir, olvidarte de los refrescos, de las tortas, de los dulces, y cualquier alimento que en una pequeña porción contenga todos los hidratos de carbono permitidos en un día.
Hola Marcos, soy mujer de 44 años, 168 cms de estatura y 94 kgs de peso. He hecho la dieta o intento durante casi un mes y estoy feliz!, He bajado 4kgs, con ayuno intermitente incluido 16/8. Estoy interesada en tener recetas para bajar de peso ideal pero a veces ando perdida aún sabiendo qué puedo y qué no comer. Oriéntame sobre tu curso por favor.
Además de estimular la reducción de los carbohidratos, la dieta cetogénica estimula el consumo de alimentos de verdad. Esta sigue una alimentación más natural, pobre en alimentos procesados, altamente perjudiciales para la salud, que son los alimentos ricos en azúcares, sal, grasas malas como las trans y aditivos químicos como los conservantes y colorantes.
Nosotros creemos que tener flexibilidad metabólica es bueno, así que ir intercalando periodos ceto en tu dieta no te hará daño. Además empiezan a salir estudios que indican que este tipo de dieta puede tener beneficios más allá de perder peso. En todo caso si sigues la premisa de comer alimentos y no productos nunca que equivocarás independientemente de los macros que comas.
Para entrar en cetosis es mejor reducir la proteína al principio. La cetosis hace que el cerebro obtenga la mayor parte de su energía de BHB en vez de glucosa, protegiendo la masa muscular a pesar del déficit calórico. Una vez que estás adaptado puedes aumentar la proteína si quieres, pero personalmente me es más fácil mantenerme en cetosis con ese rango.
Hola José para saber cuantas almendras puede comer debe hacer los cálculos según su peso que muestro en el artículo de la guía de la dieta cetogénica, yo como 12 a 15 almendras al día (pero tengo diferente peso y requerimiento calórico a usted). Sobre el hígado graso y la dieta cetogénica le paso 2 estudios donde se vió la reducción del 42% de los triglicéridos del hígado graso tratado con dieta cetogénica: (1) y (2), es decir en los estudios se ve que la dieta cetogénica ayuda a la salud del hígado (igual es una muestra muy pequeño, faltan estudios médicos controlados a largo plazo).
Preparación: Empezamos picando la cebolla muy menuda, calentamos aceite suficiente en una sartén y la sofreímos a fuego lento, hasta que quede dorada. Añadimos el bacalao desmigado y lo sofreímos con la cebolla hasta que se haya reducido todo el líquido de cocción. Cascamos los huevos en un plato de uno en uno y los vamos añadiendo a la sartén. Removemos con una cuchara hasta que esté cuajado. Si queremos un revoltillo más cremoso podemos añadir un poquito de nata líquida. Espolvorear con pimienta y perejil. Servir inmediatamente.
Hola Verónica. No se sabe que tan efectivo es en adultos, la razón por la cual no se recomienda en adultos es que no hay estudios de calidad con respecto al tratamiento de epilepsia en adultos, en medicina ocupamos estos estudios de calidad para incluírlo en el tratamiento más en una patología como la epilepsia (es más difícil hacer los estudios cuando el tratamiento se trata de solo dieta ya que las compañías farmacéuticas no ganan nada con esto (son un negocio, si no ganan dinero corren el riesgo de quebrar), el que pague tales estudios no va a ganar dinero), faltan por hacer estos estudios. Encontré estos estudios al respecto: (1) y (2) pero solo son 23 pacientes un estudio y el otro solo en 12 pacientes, muy pocas personas para usarse como tratamiento, en los dos estudios se vió más del 50% de mejoría. Comentélo con su neurólogo, ellos son los expertos en el tema. Excelente día. Saludos

Preparación: Empezamos sacando el pollo de la nevera al menos una hora antes de cocinarlo, para que esté a temperatura ambiente. Precalentamos el horno a 220ºC o 225ºC. En un bol mezclamos la sal, la pimienta y el tomillo. Repartimos 2/3 partes de esta mezcla por la superficie de todo el pollo, masajeando con las manos para que se impregne bien. El resto de la mezcla la juntamos con el ajo aplastado y la nuez de mantequilla. Untamos el interior del pollo con esta mezcla. Las dos cucharaditas de mantequilla las repartimos sobre el pollo. Si queréis, podéis atar el pollo con un trozo de bramante para que las alas y los muslos queden más pegados al cuerpo. En una bandeja que pueda ir al horno ponemos el pollo apoyado sobre un lado (si la bandeja es pequeña ira mejor pues quedará más fácilmente apoyado). Lo horneamos 25 minutos, cuando haya transcurrido la mitad de este tiempo podéis sacar el pollo para salsearlo con los jugos que se habrán formado, pero sin cambiarlo de posición. Pasado este tiempo, lo volvemos a sacar y lo colocamos del otro lado. Podemos añadir un chorrito de agua, lo regamos y horneamos otros 25 minutos. A media cocción sacamos de nuevo el pollo y repetimos la operación de salsearlo, de nuevo sin cambiarlo de postura. Pasado este tiempo colocamos el pollo con el dorso hacia abajo. Regamos y lo ponemos de nuevo quince minutos más. Lo sacamos, le damos la vuelta y o dejamos quince minutos más. Dejamos reposar tapado unos 10 minutos antes de servir.

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