Hace un año me encontré con esta página. Quería bajar de peso y lo intenté con un enfoque cetogénico, pero me era casi imposible mantener una dieta tan restrictiva. Subí algo la ingesta de carbohidratos intentando que no supere 100 – 125 gramos diarios, como leí en alguna de tus publicaciones es un enfoque bajo en carbohidratos sin llegar a ser cetogénico. Esto me ha funcionado, pesaba 97 kilos y hoy en día peso 76,5 kilos (empecé mi nueva alimentación en junio del pasado año). Me permito algunas «salvedades» que me permiten continuar con la dieta, como algo de pan (muy poco) en el desayuno y después de comer me tomo un café que endulzo con una cucharada pequeña de azúcar. El resto de mi alimentación se basa en carnes (cerdo, vaca, cordero, pollo, conejo,…), pescado (caballa, sardina, atún, bacalao,…), verduras (tomate, lechuga, cebolla,…), frutas (aguacate que no falta en mis ensaladas, papaya, fresas, peras, manzana,…), legumbres (lentejas, garbanzos), y lácteos (leche entera, queso,…). Las papatas las pruebo de vez en cuando y la pasta y el arroz muy esporádicamente (si acaso dos veces al mes). Por supuesto que como comidas fritas (en aceite de oliva) y aún así he bajado de peso. La fórmula ha sido reducir la ingesta de azúcar y harinas, y comer las comidas lo más natural posible (que no estén procesadas). Como ves he hecho algunas «trampas» pero esto me ha valido para hacer más llevadera mi alimentación y aún así he bajado de peso. Mi objetivo es seguir bajando, hasta alcanzar los 68 kilos aprox. que parece ser mi peso adecuado de acuerdo con mi altura y demás parámetros físicos.
Esto ocurre, por una parte, porque los cuerpos cetónicos tienen un olor característico de por sí, y por otra, porque cuando las reservas de glucógeno en el músculo se van agotando, se produce un aumento en la descomposición de ATP en ADP, y de ADP en AMP y amoníaco, que es liberado a través del sudor (y ya sabes que el amoníaco no es algo que huela particularmente bien…)
Los primeros dos dias sufrió dolores muy fuertes en las piernas, las sentía con poca fuerza y se mareaba al pararse. Día a a día se fue pesando y al cuarto día ya había bajado 2,5 kilos, lo cual "me parecía genial para el poco tiempo que llevaba haciéndola". La joven realizó la dieta durante 40 días, y su balance es positivo. Perdió seis kilos. "Me siento más delgada, tengo los brazos más finos y las personas que me ven reconocen mi bajada de peso. Lo más importante para mi, y que agradezco a esta dieta, es que me desacostumbre a comer chatarra, pan, masas y adquirí el gusto de comer frutas y verduras".
También en el ámbito del culturismo se comenta que esta dieta, pese a lo que se ha creído durante un tiempo, no ayuda a ganar musculatura ni su capacidad de formación sino todo lo contrario. ya que se necesitan proteínas y carbohidratos para ganar músculo de una forma óptima, la dieta cetogénica nos deja sin los ingredientes fundamentales que contienen los hidratos necesarios para ello.
Mentalízate; esto es muy importante para poder hacer las tres etapas de la dieta cetogénica. Sé de los que terminan lo que empiezan y no desmayes. Mantén el buen ánimo y una mente reposada. Deja a un lado el querer adelgazar de manera mágica, más bien entiende que con esta dieta aparte de bajar de peso conseguirás múltiples beneficios para tu cuerpo.

Muchas gracias por compartir la información. Quisiera hacerle una pregunta, ¿puedo consumir Jamón de Pavo?, leí la información nutrimental y decía que cada rebanada tenía 0,6 gr de carbohidratos, pero 0,2 eran de azúcares. ¿Lo puedo seguir comiendo o sale del regimen, si es así, qué tipo de jamón o salchicha puedo comprar? Soy de la Ciudad de México.
Seguro que a estas alturas estás harto de oír hablar de la dieta keto o cetogénica, pero por si acabas de volver a la tierra después de que te abdujeran los alienígenas, allá va: la cetosis es un estado del organismo que se produce cuando la mayor parte de los alimentos que ingerimos están compuestos por grasas. El hígado deja de utilizar la glucosa como fuente de energía y la sustituye por estas grasas, por lo que este estado, cuyos síntomas son similares a los que provoca el ayuno, es un proceso que buscan muchos deportistas para afinar su cuerpo.

Tuve un mono fuerte con el azúcar (unos 5 días) y con el pan (unos 8-10 días). Pero después se esfumó. Y ni me acuerdo del pan ni de los dulces; se trata de un cambio de hábitos. Mi nevera sólo tiene productos frescos. Los desayunos son una fiesta, cada día diferentes y se acabó la omnipresente tostada (el truco de apartar un poco de la cena del día anterior para tomar con el desayuno es la caña). Vegetales a tutti pleni, carnes, pescados, yoghurt griego, frutos secos… tengo mucho donde elegir.
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